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LOS
ORIGENES DEL LUGAR:
“San
Miguel de Xilobasco o Hilobasco”
Durante el
primer siglo de la conquista, los
colonizadores españoles, no
fundaron en la
region
en estudio ningún pueblo de
importancia. Es más a la llegada
de los españoles la
región
eres practicamente despoblada, los
pueblos pequeños que existian
eran estrictamente indígenas.
También, por el estudio de Barón
Castro, sabemos que la parte donde
hoy se ubica el Municipio de
Ilobasco era frontera entrte
pueblos indígenas lencas y
pipiles y por consiguiente de poca
población. Eso sobre todo, si se
compara con otros lugares del país,
principalmente en la parte del
occidente y las partes costeras.
A
la sombra de esos pequeños
poblados indígenas, se fincaron
los primeros colonizadores y sus
descendientes, constituyendo muy
pronto sus fincas y haciendas.
Los finqueros y hacendados españoles,
primero, y sus descendientes después,
voluntariamente o perentoriados
por las autoridades civiles y
eclesiásticas, tenían que viajar
con frecuencia, al lugar donde se
habían edificado las ermitas, en
este caso; ya sea
Suchitoto,
Sensuntepeque ( antes pueblo de
Tihuapa ) Cojutepeque o Guazapa,
para cumplir con sus obligaciones
católicas.
Esta circunstancia determinó a
los propietarios a solicitar a las
autoridades eclesiásticas, la
correspondiente licencia para
erigir una iglesia, la que ya
edificada llamarían
San
Miguel de Xilobasco. Los
peticionarios, alegaron ante las
autoridades eclesiástricas,
“que resulta sumamente pesado ir
semanalmente
a la ciudad de San Vicente
para cumplir con los deberes
cristianos
pues los inviernos son
rigorosos
y la estancia del verano,
con fuertes soles que hasta
agrieta los caminos”.
Muy pronto fué otorgada la
licencia por las autoridades
eclesiásticas y por consiguiente
por las autoridades reales, pero
sin ninguna ayuda económica de la
Corona para la construcción del
proyectado templo. Eso frustró el
proyecto, pues las haciendas no
aportaban de su capital al costo
de la construcción.
Serían entonces los frailes
misioneros dominicanos y el grueso
de la población quienes
construyeron el primer templo.
Cabe aquí indicar, como muy bien
lo señala Delgado que “las
primeras iglesias construidas para
dar doctrina formaban parte del
casco de la hacienda del señor
encomendero. El panorama era el
siguiente: se elegía una
explanada en cuyo centro se habia
clavado una gran cruz; la casa del
encomendero era construida en uno
de los dos bordes de este
“llano”, igualmente la
iglesia,ermita o capilla. La
congrua sustentación del fraile o
del cura estaban bajo la
responsabilidad y gastos del
encomendero(…)”. “Hasta
antes que hubiese una iglesia,
ermita o capilla, el sacerdote
oficiaba al aire libre, junto a la
gran cruz. El doctrinero vivia
entonces en la misma casa del señor
encomendero, creando una relación
muy estrecha con él y cn su
familia. Normalmente congregaban,
por separado a los niños y las niñas
indígenas todos los dias de la
semana, obligadamente los domingos
y fiestas de guardar. Los adultos
tenian obligación de juntarse y oír
doctrina los dias miércoles y
viernes, además de los domingos y
fiestas de guardar”.
Si bien es cierto que Ilobasco
podría llamarse San Miguel,
en honor a San Miguel Arcángel,
el santo patron que los primeros
frailes doctrineros llevaron ala
región, la realidad no fué así
pues el nombre original prevaleció
a pesar del relativo poco número
de indígenas que quedaron en el
lugar.
En 1550, a escasos años de
haberse iniciado la conquista de
lo que hoy comprende el territorio
de El Salvador, basándonos en los
datos y la información de Lardé
y Larín, la población de la región
era de 1,100 habitantes y era una
de las poblaciones más
importantes de toda la zona. El
mismo Lardé y Larín afirma que
ya para 1609 la población indígena
habia descendido a unas 200
personas.
En los primeros años de la
conquista, hasta más o menos
1630, los indígenas y
colonozadores vivían dispersos en
las áreas rurales. Cerca de las
plantaciones añileras de la región
de lo que hoy es el municipio y la
parte actual del departamento de
Chalatenango colindante con lo que
hoy conforma también
el departamento de Cabañas.
No
existía ningún centro urbano. Se
trataba de pequeños hacendados
dedicados principalmente al
cultivo del añil y para la
exportación y granos de consumo.
Hasta finales de 1600, la población
indígena de la zona se centró en
el lugar que se conoce como Sitio
Viejo, lugar en donde los
frailes reunian frecuentemente a
la población indígena durante
sus visitas misionarias.
Fué hasta las décadas
posteriores a 1640 que el primer
acentamiento comenzó a efectuarse
entorno a la primera ermita que
edificaran los frailes dominicanos
en donde hoy se encuentra
edificada la Iglesia Parroquial
del centro de la ciudad de
Ilobasco. Y no fué sinó hasta más
o menos 1780 cuando el lugar
cumienza a mencionarse con
frecuencia
en la provincia de
Guatemala. Precisamente, después
de la vista canónica que
realizara una década antes el
Arzobispo de Guatemala Monseñor
Pedro Cortés y Larraz.
Los primeros pobladores, criollos
y españoles, tenían conocimiento
de la existencia del Sitio Viejo,
en aquel entonces llamado pueblo
de indios y utilizado por los
indígenas como lugar de refugio.
Desde los primeros dias de la
colonia, el lugar fué refugio de
indígenas y los españoles
finqueros no se establecieron ahí
por considerarlo un lugar
“insalubre, sucio e inhóspito”.
Los indígenas de esa región
fueron ubicados, dentro del marco
de la “encomienda”, como
colonos en las haciendas que se
encontraban en los contornos del
pueblo para trabajar en el cultivo
del añil, industria, que como ya
indicábamos anteriormente, tenía
mucho auge. Más tarde, despues de
la independencia de 1821, los indígenas
y criollos pobres, que eran muchos
y que siguieron llegando a la región,
se fueron ubicando, primero como
peones y luego como colonos en las
fincas de los criollos y españoles
acomodados, enel cultivo del
Jiquilite o añil, caña de azúcar
y otros productos, principalmente
cereals. Ya para ese entonces, la
ganadería jugaba un papel
importante en toda la región.
En 1740, y siguiendo el estudio de
Lardé y Larín, quien se basa en
el dato del censo que hizo el
Alcalde Mayor de San Salvador, don
Manuel Gálvez Corral, San Miguel
de Ilobasco tenía 75 indios
tributaries, o sea alrededor de
375 personas.
En 1770 el Arzobispo de Guatemala
Monseñor Pedro Cortés y Larraz
había referido al lugar de la
siguiente manera:
“(…) Assi los otros pueblos
como los hatos, y trapiches ocupan
once leguas de norte â súr, y
catorce de oriente â poniente,
que es todo el distrito de la
Parroquia. El camino que hay que
para ir a los anexos, es malo;
para el pueblo de Hilobasco se
Cruzan barios arroyos y hay un rio
de algun caudal llamado del
Carmen”.
En 1795, en un interesante
documento de fecha 24 de
septiembre don Juan Miguel Rubio
Gemir, “Tesorero de Rentas de la
Santa Iglesia Catedral de
Guatemala” solicitaba que se
liquidara el diezmo que correspondía
pagar a los tributarios durante
los años de 1785 a 1795. para el
efecto se formó un padrón en
donde se hacia constar los pueblos
de la provincia y ahí se incluía
el entonces San Miguel Xilobasco.
La miseria en el lugar y
especialmente entre los indígenas
era enorme y en pocos años después
de la Conquista, el número de indígenas
del lugar descendió
considerablemente y los que
sobrevivieron, muy pronto tuvieron
que abrazar la nueva religion que
llevaron los españoles.
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Historia
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